
Gracias al avance de las nuevas tecnologías, los equipos utilizados se están especializando cada vez más: para las grandes producciones se requiere maquinaria pesada, mientras que para las construcciones de menor escala se prefieren aparatos pequeños y versátiles.
Con respecto a las máquinas pesadas, están ganando un lugar relevante las excavadoras de orugas, debido a que su dispositivo de transporte les permite desplazarse de manera estable, aún en terrenos irregulares. En este grupo encontramos también a los dumpers, robustos vehículos de transporte con caja basculante, cuya dirección hidráulica les da una maniobrabilidad mucho mayor que la de los camiones. Tanto las excavadoras de orugas como los dumpers son muestras del gigantismo hacia el cual está virando la tendencia en maquinaras en 2013; principalmente en el ámbito de las obras públicas.
Por otro lado, encontramos equipos como las miniexcavadoras o las minicargadoras; máquinas compactas que se han popularizado en los últimos años. Las miniexcavadoras son cada vez más comunes en las obras que se llevan a cabo en las ciudades, ya que sus dimensiones más pequeñas hacen que sea sencilla su manipulación. Las minicargadoras, en cambio, tienen una función similar a la de las palas cargadoras pero con un tamaño mucho más pequeño. Tanto la miniexcavadora como la minicargadora se utilizan en superficies reducidas, donde no es posible utilizar máquinas de gran tamaño.
Sumado a esta evolución dual entre el gigantismo y la practicidad, se está desarrollando un fenómeno de concienciación sobre lo referente a la seguridad, el medio ambiente y la calidad. Se considera cada vez más necesario invertir en unidades que, además de garantizar una optimización en los costos y en la efectividad del trabajo, garanticen el bienestar de los operarios y minimicen los daños al entorno natural. A su vez, como siempre, se busca conseguir la mejor relación costo-calidad.
La informática, por su parte, también ha colaborado con mejoras a los sistemas de los equipos, haciendo que la maquinaria sea cada vez más fiable, segura y fácil de operar. De la misma forma, ha ayudado con las tareas de conservación, prolongando su vida útil.
Hoy es posible contar con excavadoras de orugas, dumpers, miniexcavadoras o minicargadoras, entre otras maquinarias; que cubran las necesidades de la construcción y, a su vez, sean amigables con el medio ambiente.
